Se necesita acceso a Internet para instalar y activar las versiones más recientes de las aplicaciones y los servicios incluidos en todos los planes de suscripción a Microsoft 365. Ten en cuenta que si ya eres suscriptor, no necesitas volver a instalar o comprar otra suscripción.
En el caso de los planes de Microsoft 365, también es necesario tener acceso a Internet para gestionar la cuenta de la suscripción; por ejemplo, para instalar aplicaciones de Office en otros PC o para cambiar las opciones de facturación. Además, se necesita una conexión a Internet para acceder a documentos almacenados en OneDrive, a menos que instales la aplicación de escritorio de OneDrive.
También tienes que conectarte a Internet de forma periódica para mantener actualizada tu versión de Microsoft 365 y beneficiarte de las actualizaciones automáticas. Si no te conectas a Internet como mínimo cada 31 días, tus aplicaciones pasarán al modo de funcionalidad reducida, lo que significa que podrás ver o imprimir tus documentos, pero no podrás editarlos ni crear documentos nuevos. Para reactivar las aplicaciones, solo tienes que volver a conectarte a Internet.
No es necesario que estés conectado a Internet para usar las aplicaciones de Office, como Word, Excel y PowerPoint, ya que estas aplicaciones están totalmente instaladas en tu ordenador.